Nunca le invitaron a que diera charlas como a sus colegas investigadores, ni hacían caso a sus artículos científicas hasta tal punto que le quisieron quitar mérito del descubrimiento que hizo sobre los cromosomas. Una vez fallecida todo fueron alabanzas a lo buena científica que fue. Fue la primera investigadora en describir las bases cromosómicas que determinan el sexo, la distinción entre el cromosoma X y el cromosoma Y. Amplió exitosamente los campos de la embriología y la citogenética.

